martes, 17 de enero de 2017

Las huestes infernales a los pies de la Virgen del Socavón

Hoy visitamos la última sala del Museo del Diablo que se encuentra en el ala Sudoeste del Museo Nacional Antropológico "Eduardo López Rivas", de la zona de Agua de Castilla en la ciudad de Oruro.

En este espacio está un resumen de la representación de la danza de la diablada, baile ícono del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, nombrada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) el 18 de mayo de 2001.

La ubicación de la corte infernal está apuntada hacía una pintura, la Virgen del Socavón que en la época del Carnaval espera a sus hijos disfrazados de diablos, para redimir sus pecados e iniciar una nueva etapa en la vida de los mortales.

Aquella corte está encabezada por el Arcángel Miguel, quien en una batalla de tamaña magnitud derrotó a las huestes infernales comandadas por el rey Lucifer. Pero él no está solo, lo acompañan los siete pecados capitales, la China Supay, la Ñaupa China, los osos, las diablezas y el imponente cóndor que observa desde las alturas el desarrollo de esta acción donde el mal sucumbe ante el bien.

Es tan solo un preámbulo de lo que será el mejor Carnaval del mundo, por su riqueza cultural, su simbolismo, su simbiosis religiosa y el milagro de que miles de fieles bailen por la Virgen morena del Socavón.


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