martes, 23 de enero de 2018

A un día del Día de la Danza de los Tobas

Este miércoles se conmemora en Oruro el Día de la Danza de los Tobas, para recordarlo se preparan algunos actos, siendo el principal artífice de los mismos, Manuel Cuéllar, quien logró que se consolide esta fecha recordando que esta danza es de origen boliviano y logró su máxima expresión en el Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Es elemental el desarrollo de actividades en conmemoración al Día de la Danza de los Tobas, en cumplimiento a la norma jurídica Ley Departamental 077 en la cual se declara Patrimonio Cultural Histórico a la Danza de los Tobas del Majestuoso Carnaval de Oruro, renombrando el 24 de enero de cada año como "Día de la Danza de los Tobas".

La Ley Nacional 511 declara Patrimonio Cultural Inmaterial del Pueblo Boliviano a la "Danza de los Tobas", danza 100% Boliviana habiendo nacido en la ciudad de Oruro en honor y devoción a la Virgen Morena del Socavón.

"La Danza de los Tobas es un tesoro vivo de las manifestaciones de nuestra cultura registradas a lo largo de nuestra historia cultural, de gran aporte al folklore boliviano, en la cual el día de la Danza de los Tobas debe convertirse en una fiesta en defensa de la cultura, con el compromiso de seguir aportando y trabajar día a día en defensa de nuestras danzas orureñas y de nuestro Carnaval, con la obligación de revitalización, promoción y difusión de los Tobas a nivel nacional y mundial, con quienes hacen y practican estas manifestaciones culturales, garantizando de esta forma su transmisión de generación en generación", enfatizó Cuéllar.

Sin duda la ciudad de Oruro es cuna de la Danza de Tobas, expresión de danza que actualmente se manifiesta en todos los continentes del mundo y por ser una institución artística, folklórica, representativa de la cultura boliviana, encontrándose en riesgo su identidad por la usurpación cultural que cometen algunos países vecinos, debe ser salvaguardada como patrimonio cultural e inmaterial del pueblo boliviano.

Así es la "Obra Maestra" El mercado Bolívar se convierte en un enorme bazar para los danzantes

A pocas semanas del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, uno de los puntos clave para los danzantes sin duda es el mercado Bolívar, donde encuentran los pequeños detalles para hacer resaltar los trajes que lucirán en la entrada llegando a los pies de Nuestra Señora del Socavón.

Todos los pequeños detalles son importantes, desde las lentejuelas, hasta las plumas de los trajes, polainas, abarcas, medias y otras cosas que encuentras en este centro de abasto.

Particularmente los danzarines de especialidades como los tinkus, wititis, potolos, tarkeadas y otros similares, desde noviembre empiezan a visitar este mercado, primero para determinar el color de los trajes de este año, porque es el único lugar donde se puede encontrar la bayeta de tierra en diversos colores, y si no hay el color que buscan, hasta los comerciantes ofrecen confeccionar los mismos en pocas semanas.

Pero esto no queda aquí, porque los sombreros de lana de oveja también se encuentran en este lugar, de todos los tamaños y en diversos modelos. Además de las monteras para los tinkus, todo en la segunda planta del Mercado Bolívar.

Pero al exterior de este mercado, ubicado al Este de la ciudad de Oruro, también aquellos que les gusta preservar la originalidad de la vestimenta de las danzas autóctonas, pueden encontrar abarcas confeccionadas con las gomas de neumáticos en desuso, o también aquellas ojotas de mejor factura, con suela y cuero.

Plumas para adornar las monteras y los sombreros, de diferentes tamaños y colores, además por si fuera poco, diferentes sastres y modistas que pueden confeccionar los trajes.

Un lugar estratégico en estas fechas para quienes aún les faltan detalles de los trajes, a pocos días de la "Obra Maestra".

lunes, 22 de enero de 2018

La cuasi desaparición de los Tobas del Sud

Domingo, faltan cinco días para la "Entrada del Sábado de Carnaval" de 1958; son las tres de la tarde soleada y calurosa. Sentada en la puerta de su casa, llora una madre la imprevista partida de su hijo hacia el cuartel; ya son varios días que su ausencia duele, la angustia se convierte en lágrimas y oración, implora a la Madre de Dios que su hijo que aún no cumplió los 17 años sea protegido por ella donde sea que se encuentre y en las circunstancias que fuere.

El lloro maternal se enlaza con el débil sonido de unas quenas y un tambor, creando en los pensamientos la figura del hijo sufriendo hambre e injusticias al estar lejos del hogar y sometido a férrea disciplina.

-"Ya no llores comadre, más bien vamos a ver el ensayo de los "tobitas", están en la calle Pagador...vamos"

- Ya comadre, vamos

La cuadra que las separa del lugar del ensayo es recorrida en pocos minutos y el sonido de la música de los Tobas cubre el sollozo de quien no concibe a su hijo lejos de su amparo. Juntas toman asiento en el pretil de una puerta de la concurrida calle, inundada de admiradores y curiosos de los pocos danzantes devotos de la Virgen del Socavón, pues no llegan a la veintena.

Pasos, saltos, corridas y paradas rítmicas al son de las melodías tradicionales de los Tobas son apreciadas por los ocasionales espectadores. Las evoluciones coreográficas se suceden una y otra vez, el cansancio domina a los danzantes y su guía, don Donato Cáceres, acompañado por sus segundos se aproxima al puesto de venta de los refrescos instalados por una de las vecinas, y justamente allí, se encuentran las dos comadres, la inconsolable y la consoladora; ambas escuchan el comentario de los cansados tobas:

-Parece que este año no vamos a estar en el Carnaval, la entrada es el sábado que viene y hasta ahora no tenemos pasante.

-Por eso no vienen más gente a los ensayos Dn. Donato...que hacemos!

- Ahora les diremos...no podemos entrar así tan poquitos, sin pasantes y tampoco hay más quenistas...sí, ahora mismo les diremos.

Los comentarios calan hondo en el corazón de la madre adolorida, que pensando siempre en su hijo ausente pregunta: Don Donato, qué tiene que hacer el pasante para que sigan bailando para la Virgen.

-Ah! Doña Modesta…primero hacer anotar la misa y después dar la comida y un poco de bebida a la gente después de la entrada y lo mismo el domingo y lunes pero, nadie quiere hacerse cargo, platita es pues… así que como no hay pasantes el sábado no bailamos, eso les voy a decir enseguida.

-Yo me hago cargo don Donato cómo no van a bailar para la Virgen.

Mañana mismo haré anotar la misa y el sábado tendrán su "Fideouchu" y su chicha, dígales eso don Donato.

En su mente y corazón de devota de la Virgen del Socavón y de madre, piensa y promete cumplir con los deberes de "pasante" de los Tobas en el Carnaval, pidiéndole con mucha fe y devoción, protección y amparo para el hijo ausente que ya es soldado.

La terrible pena y angustia es reemplazada por la alegría de "servir" a la Mamita del Socavón y de saber que su hijo está ya protegido por la Madre de Jesús el Salvador, en el cuartel y en toda su vida.

Promesa cumplida y bendición dada, aquel hijo nunca sufrió hambre ni allí en el deber patrio ni en su vida misma.

Fue el día que en casi el Conjunto Folklórico de los Tobas de la Zona Sud desapareció.

La Virgen del Socavón no lo quiso.

Al Carnaval de Oruro lo define su esencia

Es complejo entender el Carnaval de Oruro. Para muchos es una fiesta pagana, otros la califican como pagano-religiosa, sin embargo en los años recientes y desde su nombramiento como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, los investigadores señalaron que se trata de una fiesta netamente religiosa.

Pero, ¿por qué creer que es una fiesta religiosa si se la relaciona a las "carnestolendas" que "agrupa a una serie de festejos no cristianos"? La respuesta es sencilla, el Carnaval de Oruro es diferente a otras fiestas denominadas bajo el mismo nombre, en esta alta tierra de los Urus, la fiesta que se celebra es una mezcla de religiosidad entre el catolicismo y las costumbres ancestrales andinas, en ambos casos se trata de religiones.

Por otra parte, el Carnaval que se realiza en Oruro es una fiesta devocional y la denominada Entrada del Sábado es en realidad una peregrinación de devotos de la Virgen María, en su advocación de la Candelaria, más conocida en esta región como Virgen del Socavón, que recorren aproximadamente 4 kilómetros danzando hasta llegar al Santuario donde se encuentra la imagen de la madre de Jesucristo, para pasar frente a su altar, arrodillados y rendidos ante su imponente figura.

El Carnaval de Oruro, es simbiosis, es decir, es una fusión de la ritualidad ancestral con la católica. Según el investigador Alfonso Gamarra Durana (+), en ambos casos se trata de religiones que con la llegada de los españoles a América se fusionaron, pues los conquistadores vieron que no era conveniente arrebatar con violencia la religión que se practicaba tradicionalmente en el llamado Nuevo Mundo, al contrario, era una oportunidad de evangelizar a los nativos americanos en la religión Católica y hacer que ellos mismos acepten y hasta busquen convertirse.

Es así que se asimila a la Pachamama con la Virgen María, que para algunos teólogos no se equiparan porque son dos entes totalmente diferentes. Pero los españoles inclusive mandaron a construir capillas y templos en sitios considerados por los originarios como sagrados, donde había una waca se erigía un templo y de esa manera consiguieron que los pobladores entren en las iglesias y al realizar la simbiosis de los santos con los dioses andinos consiguieron que la fe y devoción por aquellos, se arraigue en la fe de los ciudadanos.

Gamarra explica que de cierta manera los españoles influyeron en la celebración del Carnaval, importando la manera de celebrar las carnestolendas en el Viejo Mundo, por lo que le inyecta a la fiesta religiosa un componente pagano y se dice que el domingo, al día siguiente de la Entrada devocional, se da lugar al desenfreno y a la fiesta. Y al conjunto de días de celebración se le ha denominado antruejo y es así que también se utiliza ese término como sinónimo de Carnaval.

Asimismo, la fiesta que se celebraba años atrás no es la misma que se contempla en la actualidad, porque como la cultura no es estática recibe influencia de diferentes manifestaciones, cambia según las modas y además en el afán de presentar a la vez un espectáculo mejor cada año, también para deleite de los visitantes que llegan desde diferentes latitudes para admirar la danza, el colorido y la majestuosidad de esta fiesta.

A lo largo de los años, el que fuera prácticamente un desfile de comparsas que recorría las calles al son de una o dos bandas de música, que duraba apenas unos minutos y que la gente en su ajetreo se detenía un momento a observar; se ha convertido en un recorrido de 4 kilómetros, de conjuntos folklóricos compuestos por personas que inclusive llegan desde otras latitudes para percibir lo que significa participar como danzante en el Carnaval de Oruro, ataviados con vistosos trajes, a cuál más lujoso, acompañados por la música de al menos 3 o 4 bandas, numerosas en integrantes, haciendo gala de coreografías previamente ensayadas meses antes, dicha presentación dura hoy por hoy muchas horas, prologándose hasta el amanecer del domingo, hecho que incluso ha llegado a desplazar la celebración del Alba.

El Alba se celebraba en la madrugada del domingo siguiente al sábado de peregrinación, los religiosos del Santuario del Socavón, antes capilla, celebraban una misa y al salir del templo los devotos se encontraban con un duelo de bandas que medían su fuerza tocando todas al mismo tiempo, las que tenían el "Sereno" (Dios andino) más fuerte y poderoso eran las que se imponían a las otras. Otras tradiciones como el degustar el kalapari, sopa en base a maíz, papa con una piedra candente adentro para mantener la temperatura caliente de la misma, libar bebidas espirituosas, entre otras.

Otro aspecto que ligaba al Carnaval de Oruro con lo pagano es el baile de los diablos, pues los mineros se vestían de ese ser infernal para recorrer las calles de Oruro, según Gamarra, el mismo hecho de recorrer las calles, donde transcurre la cotidianidad de los danzantes, el uso de las máscaras que esconden los pecados, eran factores que hacían que se vea esta fiesta como un hecho alejado de lo religioso.

Pero la misma danza durante el recorrido desarrolla un discurso que muestra su parte religiosa, pues el Arcángel Miguel guía a las huestes infernales hasta el Santuario del Socavón, donde los diablos se rinden ante la imagen de la Virgen, y se verifica que en la lucha del bien contra el mal, siempre triunfa el bien, con la bendición de María, su hijo Jesús y por supuesto por intermedio de ellos la de Dios Padre.

El Carnaval de Oruro, entonces no es como cualquier otro que se celebra en el mundo, sino que es, como el título otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo anuncia, una Obra Maestra en la que intervienen diferentes actores, donde la ritualidad y la religiosidad predominan sobre el afán figurativo de algunas personas, donde además de vivirse con alegría y regocijo el baile, los devotos se rinden ante la Madre de Dios y a la vez que agradecen los favores recibidos también acceden a su bendición y benevolencia.

Estos elementos, que son la esencia del Carnaval de Oruro son los que lo definen y diferencian de otras fiestas con la misma denominación pero con diferente espíritu.

Dos mujeres dirigen a dos grandes del Carnaval

Todo cambia, todo evoluciona, nada es estático; y así también sucede con nuestro Carnaval patrimonial, en esta época donde se empieza a reconocer a nuevos actores que aportan de manera significativa, a que la entrada del Sábado de Peregrinación (y todas las demás actividades que se relacionan) lleguen a buen término.

Desde una nueva visión de género, el Carnaval también avanza, ya que se rompió (en buena hora) esa referencia de que los varones deben ir a la Directiva de los conjuntos y las mujeres a la cofradía, referente por demás machista que muchas veces estaba disimulada por "seguir" la tradición.

Ahora vemos pasos significativos en este tema a nivel de Carnaval, mujeres que son parte de las bandas de música como miembros activos y no como simples "adornos". La presencia; desde hace muchos años; de mujeres en carteras dentro de los distintos directorios, incluso estos últimos años hemos visto "presidentas" que también dirigieron a grandes instituciones como doña Patricia Peláez en la Cullaguada "Terribles Quirquinchos" o la señora Hortensia Lucero Pacheco como presidenta de la Centenaria "Morenada Zona Norte".

Esta gestión, dos mujeres dirigirán a dos conjuntos con gran trayectoria en el Carnaval de Oruro. Patricia Lafuente Terceros como Presidenta de la Fraternidad Artística y Cultural "La Diablada" y a Sara Morales Álvarez como Presidenta de la Diablada Ferroviaria.

Presidenta joven

Al visitar la casa de Patricia Lafuente, nos recibe cordialmente junto a su esposo Edson, ambos miembros de "La Frater" de inmediato empezamos a abordar temas del Carnaval y de a poco empiezan mis preguntas sobre su conjunto.

"Es la primera vez que en 73 años sale electa una mujer en "La Frater" y producto de un proceso democrático" afirma Lafuente mientras su esposo me llena de "souvenirs" para explicarme un poco más sobre el proyecto de Conjunto que tienen.

En efecto, para la gestión 2018 y 2019, Patricia estará a cargo de los diablos de "La Fraternidad" con un equipo joven, con un cambio generacional y de género, secundado por su vicepresidente Meickel Francachs.

El proyecto que presentó Lafuente se basa en una ideología; como lo llama ella; basados en una transparencia institucional y en la unidad entre todos los fraternos. Sin dejar de lado el aspecto espiritual ya que es la esencia del Carnaval.

"Otro aspecto importante es el cultural, la proyección cultural, ya que como Oruro y Bolivia tenemos un perfil muy bajo en el tema de poder promocionarnos (…) ese temor nos está llevando a que otros países estén llegando a quererse apropiar algo que no es suyo", menciona ella.

La joven presidenta de "La Frater" también menciona que aún existen algunos comentarios no muy agradables "por ser mujer" y dirigir a "La Frater", comentarios que aún demuestran un machismo disimulado en los conjuntos. Empero ella está consciente de la capacidad que tiene para llevar a buen término su proyecto.

"Las mujeres podemos demostrar nuestra capacidad, dándonos a la luz y haciendo conocer esa capacidad, para que vean que más allá del género, es la capacidad como persona que tenemos, que no simplemente nos abran las puertas por ser mujeres sino por la capacidad". Dice.

Es interesante hace notar que cuando un presidente es electo en "La Fraternidad", por ende su esposa pasa a formar parte de la cofradía del conjunto. ¿Cómo es el caso de Patricia Lafuente? ¿Cómo ha encarado está situación?

Al consultarle sobre si hay varones en su cofradía ella ríe y mira a su esposo. Pero nos aclara que la invitación la hicieron a su señora madre, María Terceros, pero que su esposo (porque así lo manda la tradición), coadyuva de manera activa con las señoras de la cofradía.

"Mi esposo y las señoras de la cofradía han llegado a engranar bien", afirma Lafuente.

Una mujer en la presidencia

Al día siguiente de la entrevista a Lafuente, me voy a la sede de los diablos del buzo rojo, ubicada en el pasaje Miralles, me reúno con la Señora Sara Morales Álvarez que también estas gestiones estará a la cabeza de la Diablada Ferroviaria junto a su Vicepresidente Raúl Salinas.

"Vamos a volver a darle el prestigio que antes tenía "La Ferro" menciona Morales, un poco tímida, ya que reconoce que no le gustan mucho las entrevistas.

En efecto, entre las actividades programadas está lucir nuevos y lujosos trajes para este Carnaval 2018 y contar con excelentes bandas de nuestra ciudad, retomando también ciertas actividades que antes se tenía, pero que con el tiempo se han ido olvidando

"Soy la primera Presidenta, en los 61 años que tiene la institución, aunque en los inicios del proceso electoral; y también hace años atrás; decían que una mujer no puede dirigir a la Diablada, pero lamentablemente para algunos, las mujeres hemos ganado y estamos aquí, dirigiendo" Aclara doña Sara, ya un poco más tranquila al entrar en confianza.

En la Diablada Ferroviaria, también existe una cofradía, que está integrada; por el momento; sólo por mujeres y que realiza sus actividades de manera regular, apoyando sobre todo en la parte espiritual a "La Ferro".

Según Morales, la cofradía de esta institución está integrada por mujeres, ya que algunos varones piensan que no se desenvolverán de igual forma dentro de la cofradía, ya que las actividades a veces son distintas y no están acostumbrados o les da miedo.

"Ahora la cofradía no es sólo para las mujeres, depende de aquellos varones que quieran ingresar o apoyar en sus actividades a la cofradía y a la Diablada. Porque a veces los varones son machistas y piensan que les van a ver mal", dice Morales.

Entre los grandes retos de la Presidenta de "La Ferroviaria" está retomar los viajes tanto al interior como fuera del país. Esa idea marcha bien, ya que la pasada gestión los Diablos de "La Ferro" visitaron Estados Unidos y España, además doña Sara, menciona que tienen en planes viajar a la India para demostrar la gran riqueza cultural de la Diablada.

Patricia Lafuente y Sara Morales, son dos mujeres (como muchas otras folkloristas) que están dando al Carnaval una nueva visión de género, cada una respetando la tradición de su conjunto. Con ideas y proyectos nuevos, con equipos jóvenes y con perspectivas a largo plazo, todas siempre dirigidas a realzar la Obra Maestra y la devoción a la Virgen del Socavón.

Lafuente y Morales tendrán un arduo trabajo en estos años, no solo en el ámbito institucional, sino porque deberán seguir abriendo espacios para las mujeres dentro de todo el fenómeno del Carnaval y que estos ejemplos sean motivación para que exista mucho más protagonismo de las mujeres en los espacios culturales y sociales.

Me daría gusto ver que en el Santuario del Socavón, también nos recibieran y bendijeran monjas, ya que también desde el púlpito nos gustaría escuchar la voz de una mujer.

La Patrona de los orureños

La Virgen del Socavón es la Patrona de los orureños, su aparición es un misterio. Existen muchas teorías, muchas versiones expresadas a lo largo de la historia en principio de la Villa de San Felipe de Austria, fundada con ese nombre el 1 de Noviembre de 1606, por el oídor español don Manuel de Castro Castillo y Padilla, en lo que hoy es la calle Presidente Montes casi Bolívar.



HERMANOS

Sin embargo, hay que tomar en cuenta un antecedente, que antes de la fundación se hizo el descubrimiento de esta región, fueron los nativos de la zona quienes hicieron llegar a los oídos del cura Francisco de Medrano que en los cerros del Uru Uru, existían ricas vetas argentíferas, principalmente.

La expedición para hacer el redescubrimiento de las minas se lo hizo en 1595, porque a su paso encontraron minas taponadas presumiblemente durante el incario.

Francisco llegó con su hermano Diego, quienes serían los descubridores de esta zona. Más tarde se acoplaría su hermano Juan de Dios. Durante el hallazgo, Francisco clamó: "¡Gracias sean dadas al Señor! ¡A San Miguel Arcángel!", es por eso que desde entonces la zona era conocida como San Miguel de Uru Uru.

La noticia se propagó rápidamente y en poco tiempo llegaron más exploradores en busca de plata, cuyo mineral estaba situado en los cerros a los que bautizaron Pie de Gallo, La Flamenca, San Miguel o La Colorada y San Cristóbal.

San Miguel de Uru Uru, ya era un caserío y como a los españoles les costaba pronunciar Uru Uru, le hicieron un arreglo onomatopéyico pronunciando simplemente como Oruro. Habitaban 400 españoles y más de mil trabajadores que llegaron a esta zona.

Se cree que en esa época, los mineros erigieron en el ingreso de uno de los socavones una ermita, para evocar a la Virgen de la Candelaria, antes de ingresar a los socavones. Aunque no existe un registro fidedigno de aquel hecho.

En 1750, un siglo y más de la fundación de la Villa ocurrió un hecho trascendente, los mineros decidieron mejorar la ermita que había al ingreso de los socavones. Era en advocación a la Virgen de la Candelaria, conocida también como el Socavón de la Virgen. Se constituía en una especie de adoratorio al descubierto.

Asimismo, la ermita del Socavón era en un principio, un sitio de culto informal hacia San Miguel, San Cristóbal entre otros santos, según la fe de los mineros. Según algunos autores esa ermita ya existía desde antes de la fundación de la Villa.

Se tiene el dato que en 1680, la ermita del Socavón de la Virgen, fue mejorada. En esa época estaba en auge la construcción de varias iglesias en San Miguel de Oruro.

Posteriormente, hubo una debacle económica y la gente comenzó a abandonar la Villa, con ello se abandonó la ermita. Hasta que en 1750, como lo mencionábamos tuvo un repunte económico. Tras la intentona alzada de Juan Belez de Córdoba, la ermita del Socavón fue rescatada y mejorada, para el culto.



CULTO

Posteriormente, vino el primer grito de libertario de América, el 10 de Febrero de 1781. Aquel intento de libertad fue traicionado por los indios, quienes se vendieron a la corona, para satisfacer sus necesidades de ambición. Hubo varias intenciones posteriormente de pelear contra la corona. Sin embargo, a partir de 1789 se intentó tomar el control de Oruro, mediante la religión.

Los curas de la época reafirmaron la fe de los creyentes.

Simultáneamente ocurrió un milagro en la Villa. Como el auge de la minería volvió al lugar, también con ello nacieron los villanos, uno de ellos, Anselmo Belarmino, conocido también como el "Nina Nina", un malhechor temido por la ciudad, era una especie de Robbin Hood pero en esta parte del continente.

Se enamoró de Lorenza Choquiamo, hija de un potentado comerciante, Sebastián Choquiamo.



CARNAVAL

El sábado de Carnaval de 1789, él intentó escapar con su amada. Pero cuando lo hacía se toparon con el padre. Lorenza al verlo exclamó: "¡Padre!". Fue el momento que se dio cuenta que su hija huía con el temido Nina Nina. Hubo un combate entre ambos. Sebastián tomó la daga de Anselmo y se la clavó en el cuello.

Estaba herido de muerte y lo dejaron botado en la callejuela. Ahí apareció una hermosa dama vestida de negro, quien asistió a Anselmo y lo llevó hasta un hospital. Pidió que un cura le tome la confesión. El párroco Carlos Borromeo Mantilla escucha la confesión del Nina - Nina, quien le manifiesta acerca de su culto a la Virgen del Socavón, prendiéndole velas todos los sábados al fresco que estaba en un paraje muy próximo al cerro Pie de Gallo, donde se alzaba la ermita.

Tras la confesión, se hace la verificación de aquel lugar, encontrando la imagen de la Virgen del Socavón. Aquella noticia inundó de fe a los mineros, quienes motivados por el milagro afianzan su devoción a la Patrona de los orureños.

Se cree que los mineros antes de ese episodio ya se disfrazaban de diablos, sin embargo, ese hecho originó un movimiento folklórico que hoy es famoso en el mundo, el Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Los diablos de los buzos celestes listos para el Carnaval de Oruro

Mientras la mayoría de los conjuntos inmersos en el Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e intangible de la Humanidad, este domingo realizaban sus recorridos en diferentes horarios, iniciando la tarde la Diablada Artística Urus realizó el bautizo a sus nuevos integrantes y posteriormente cumplieron un desplazamiento por la zona Norte de la ciudad.

Concentrados en la calle Velasco Galvarro entre Villarroel y Aroma, cada bloque de esta alegre institución cumplieron con su bautizo, en algunos casos utilizando harina, lápiz labial, pintura, pelucas y un generoso vaso de bebidas espirituosas. Pero un danzante de la especialidad de la diablada debe saber trasmitir respeto con una "carcajadita de diablo", que selle su bienvenida a la institución.

Posteriormente realizaron un recorrido, donde los nuevos, desde los niños y personas mayores, tuvieron que cumplir su recorrido sin quitarse la pintura de la cara o sacudirse la harina, sin dejar la alegría característica de este conjunto y contagiando a las personas que transitaban la zona Norte, que ya están listos para participar del Carnaval de Oruro 2018.

El presidente de la Diablada Urus, Casto Navía, aseguró que es característico de este grupo de devotos a Nuestra Señora del Socavón, realizar el bautizo que sirve para que todos, nuevos y antiguos danzantes, puedan unirse con un solo objetivo, el realizar una buena presentación en la Obra Maestra.

"Estamos en los últimos trances para hacer nuestra peregrinación a la Virgen del Socavón, siempre unidos y demostrando nuestra fe y devoción", refirió Navía.

Después de dos gestiones con muy buenos resultados, Casto Navía y su directorio esperan las elecciones del conjunto que se realizará en una semana, esperando que una persona idónea lleve las riendas de la institución.

"La próxima semana tenemos elecciones del nuevo directorio, esperemos que todo salga bien por el bien de la institución y por la ciudad de Oruro", enfatizó Navía.